¿sabes que quiere Dios de ti? revista juvenil

¿Cuáles son tus máscaras?

¿Con cuál de ellas te identificas más?

En este link encontrarás una serie de antídotos para tu máscara

Tiempos litúrgicos

Malote

Como no puedes destacar por lo bueno has decidido ir de transgresivo, de "fuera de la ley", con tus pintillas y tus ademanes de hombre o mujer fatal. Te encanta estar fuera de tiesto y oponerte a las normas. Pero en el fondo no sabes quien eres y eso te confunde y te provoca mucha rabia. Tus pintas y fama de duro no son más que una fachada.

Para tí, antídotos: 1, 5, 6 y 11

Condescendiente

Tú vas de niño bueno. Intentas hacerlo todo bien y a tiempo para que los demás siempre estén contentos contigo. Eso es precisamente lo que no soportas: que los demás te rechacen. No haces las cosas bien porque hay que hacerlas o porque te salen, sino porque temes quedar mal delante de alguien y que esa persona te deje de querer.

Para tí, antídotos: 6 ,7 y 10

Fashion

Vives de fachada, más preocupado/a de tu aspecto que de tu interior. Intentas captar siempre la atención de los demás y juzgas por el exterior. No te puedes permitir no ir a la moda. Gastas la mayoría del tiempo en mirarte al espejo y en aparentar. Confundes el amor con el gustar, y claro, así te va. Es muy difícil hablar contigo porque vives en la superficialidad.

Para tí, antídotos: 1, 2,4,5, 10

 

Lema del año
Catequesis de cuaresma en pdf
Miércoles de ceniza
Primer domingo de cuaresma
Segundo domingo de cuaresma
Propuesta litúrgica
 
 

Víctima

Crees que la vida te ha tratado mal y por eso vas dando pena. Como crees que no destacas por otras cosas, le cuentas a todo el mundo tus desgracias. Al menos obtienes compasión. El problema es que la gente suele cansarse de tu tristeza.

 

Para tí, antídotos: 5, 7, 8, 10

Al lío

No dejas escapar la oportunidad de pasarte un buen rato. Para ti la vida es disfrutar sin reparar en daños ajenos. No dejas pasar ningún tío o tía que se te ponga a huevo. Y así vas, de flor en flor, sin dejarte involucrar en nada, como si la vida fueran instantes que hay que usar y tirar.

Para tí, antídotos: 3, 4, 5, 11

 

Pragmático

Te mueves por objetivos y no te andas con melindres. Al pan, pan; y al vino, vino. Solo te importa conseguir lo que te propones y para ello cualquier medio es aceptable.

 

 

Para tí, antídotos: 3, 4,10, 11

 

 

Indiferente

La vida es tan compleja que a ti te sobrepasa. Tu meta es no pringarte demasiado. Pasas por ella sin comprometerte en nada muy ocupado en que no te salpique. Lo que pasa no te afecta y solo reaccionas cuando algo te toca de cerca.

 

Para tí, antídotos: 3, 5, 9, 11

 

Fumao

Vivir es estar ausente. Es mejor estar colocao que ser consciente de los problemas. Vives al día. Solo merece la pena los momentos en los que viajas a otra dimensión donde todo es buen rollo.

 

 

Para tí, antídotos: 3, 5, 8, 10

 

Melodramático

Vives con la afectividad a flor de piel. Todo te afecta demasiado, para bien o para mal. Por eso estás tan eufórico a veces y tan hundido otras. La vida parece un culebrón frenético en el que se suceden los sentimientos sin que tú puedas controlarlos. Disfrutas con tanta intensidad que, frecuentemente pierdes el control. Sufres también con tanta intensidad, que cualquier cosa te deprime.

Para tí, antídotos: 7, 8, 10, 11

 

Te lo digo a la cara

Tienes las cosas muy claras y la virtud que más valoras es la honestidad. Para ti no valen medias tintas y por eso dices todo lo que piensas. Sin embargo, no te paras a escuchar lo que dicen los demás. Crees que, por el hecho de decir las cosas a la cara, eres auténtico, pero no es así. Tu sinceridad es un parapeto ante el juicio de los demás. A veces, en vez de comunicar, agredes. Te sirve para mantener a distancia a las personas. Valoras la franqueza pero solo estás dispuesto a aceptar tu verdad. No eres capaz de entender que otros son distintos de ti.

Para tí, antídotos: 1, 6, 7, 8

 

Inconsciente

La gente habla pero tú no escuchas. La vida transcurre día tras día, pero tú jamás te paras a pensar. Es mejor actuar, divertirse, jugar, no pensar. La inconsciencia te mantiene en una especie de paraíso donde nada te afecta. Todo ocurre a tu alrededor pero tu vas a lo tuyo, insonsciente.

 

 

 

 

Para tí, antídotos: 5, 6, 9, 11

 

Veleta

Cambias de opinión como de ropa interior. Tú siempre al sol que más calienta. Arrimándote al mejor árbol siempre tienes más posibilidades de que te toque algo. El problema es que cambias tanto que ni tú ni los demás acabáis sabiendo quién diablos eres. La gente te utiliza durante un rato, pero luego se cansa de ti.

 

 

 

Para tí, antídotos: 2, 7,8, 10

 

 

Desconfiado

Siempre estás con la mosca detrás de la oreja. Los demás son competidores que siempre están tramando algo. Mejor hacer las cosas tú solo, no sea que se aprovechen de ti. Siempre estás pensando en las segundas intenciones de las personas. Jamás podrás tener auténticos amigos porque siempre estarás pensando en lo que quieren sacar de ti.

Para tí, antídotos: 3,6,9,10

 

Sabiondo

No es que sea un problema el estar informado, sino el estar demostrándolo todo el rato. Aprovechas cualquier oportunidad para dar tu opinión o para demostrar que sabes más que los demás. Te refugias en tus libros o en tu inteligencia para ocultar que tienes una enorme necesidad de que te valoren.

Para tí, antídotos: 2, 5, 8, 11

 

Egocéntrico

No eres mal chaval. Simplemente todo tiene que pasar por ti. Tú eres el centro del universo y eres incapaz de renunciar a nada por los demás. Te llevas bien con la gente pero no compartes nada porque quieres lo mejor para ti. Los demás están en función de tu egoísmo.

 

Para tí, antídotos: 4, 5, 9, 11